Con sencillos hábitos de higiene en la preparación de alimentos y en la vida cotidiana se reducen altamente las causas de su transmisión.
En conjunto con la Secretaria de Prevención y Salud, recordamos a la comunidad, tener en cuenta algunas medidas de prevención para evitar la transmisión del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), ya que esta enfermedad es la causa más común en insuficiencia renal en niños menores de 5 años y no es infrecuente.
El SUH es una enfermedad causada por enterobacterias como el Escherichia Coli 0157, este conjunto de signos y síntomas ocasiona una disminución de la función renal y de las plaquetas, diarrea con sangre y anemia, Irritabilidad, debilidad y Letargia. Su principal complicación es el fallo renal agudo.
En nuestra ciudad se dan aproximadamente dos casos al año, según lo manifiesta el Dr. Horacio Rey, Jefe de Pediatría del Centro Municipal de Salud del Pdo. de Tres Arroyos.
Recomendaciones a tener en cuenta
Las mamas deben consultar inmediatamente ante diarrea franca, indica el Dr. Rey y da como ejemplo, “esta niña que se derivo recientemente tenia hematuria y proteinuria, disminución de glóbulos rojos y de plaquetas, que es anemia”. No requirió de diálisis, por lo cual se encuentra en recuperación”.
Ante estos casos, es importantísimo resaltar que la prevención del Síndrome Urémico Hemolítico, está en las manos de cada familia, que puede evitarla tan solo con tomar las medidas adecuadas para la preparación de los alimentos que se consumen y fundamentalmente incorporando el lavado de manos, como un habito en la dinámica familiar.
La forma de contagio es fecal – oral indica el doctor Rey. Esta ingesta de materia fecal la hacemos todos los días tomando dinero contaminado, un picaporte, agua no segura, una lapicera contaminada. Ya que de la mano a la boca y al ano no hay casi ninguna distancia para los niños.
El uso de dos tablas en la cocina, la tabla roja para elementos crudos y carnes rojas y la blanca para alimentos cocidos. No utilizar los utensilios de un alimento crudo a cocido, es decir no usar el mismo cuchillo para cortar la carne y después el pan; esto es fundamental para eliminar la contaminación cruzada sobre todo no deben utilizarse carnes de varios cortes; por lo cual se prohíbe, en pediatría, el consumo de carne picada antes de los tres años y luego se debe tener mucha precaución en la cocción de los alimentos, indica el pediatra.
Prevención y tratamiento
En resumen, como medidas de prevención el pediatra recomienda:
– Asegurar la correcta cocción de la carne; la bacteria se destruye a los 70 °C. Esto se consigue cuando la carne tiene una cocción homogénea. Prestar especial atención al interior de preparados con carne picada.
– Tener especial cuidado con la cocción de la carne picada, ya que generalmente se cocina bien la parte superficial, permaneciendo la bacteria en el interior. El jugo de la carne picada bien cocida, debe ser completamente translúcido.
– Utilizar distintos utensilios de cocina para cortar la carne cruda que aquellos que se utilizan para trozarla antes de ser ingerida.
– Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos (contaminación cruzada).
– Controlar el uso de leche y derivados lácteos correctamente pasteurizados y conservar la cadena de frío.
– No consumir jugos de fruta no pasteurizados.
– Lavar cuidadosamente verduras y frutas.
– Asegurar la correcta higiene de las manos (deben lavarse con agua y jabón) antes de preparar los alimentos. Luego de tener contacto con animales domésticos y principalmente con los de granja. Después de ir al baño.
– Utilizar natatorios habilitados y decontaminados.
– No bañarse en aguas no autorizadas, como arroyos o tanques.
– Consumir agua potable; ante la duda, hervirla con dos gotas de lavandina por cada litro de agua.
Un método tan sencillo como el lavado de manos es la mejor forma de no realizar el pasaje de la bacteria de persona a persona, o elementos contaminados a las personas, que sumadas a otras medidas también muy simples a la hora de preparar o manipular los alimentos, evitan esta enfermedad. Es tan sencilla la recomendación, que a los médicos, nos cuesta que se le tome la real relevancia que tiene para la salud de cada uno de nosotros y por sobre todo de los niños, que pueden ser afectados gravemente por bacterias como el Scherichia Coli 0157, que puede dejar secuelas que, después de adquiridas deben ser controladas por largo tiempo.
